miércoles, 21 de septiembre de 2011

Agobios

Siempre me había considerado una persona tranquila, que no se estresa ni se agobia. "Take it easy" es mi lema. Pero hay veces que uno tiene que romper con los ideales heroicos de uno mismo, o como diría un viejo compañero de piso y maestro filósofo: hay que romper con los "pedales".

Realmente el día a día te presenta situaciones, te lo creas o no, capaces de agobiarte. Te pones tenso y brusco con las demás personas, pero sobre todo te haces daño a ti mismo. Uno se para a pensar y el agobio es lo más absurdo e inútil en lo que te puedes ocupar ¿Por qué nos agobiamos? Por darle demasiada importancia a cosas que no la tienen. Me explico: nos agobiamos por las cosas que tenemos que hacer en un futuro (próximo o lejano), pero que no podemos solucionar en el momento. Voy a poner un ejemplo trivial, que no tiene nada que ver conmigo: supongamos que tienes que hacer alrededor de 537 trabajos, paro los cuales tienes que leer del orden de 903 libros. Además no estás entendiendo nada de lo que te explican en una asignatura y no sabes cómo vas a sacarla (no sé, por decir algo). Lo estás dando absolutamente todo, cada minuto, pero mientras estás haciendo uno de los trabajos estás pensando de dónde vas a sacar tiempo para hacer los que te quedan. Has calculado que en lo que queda de semestre te da tiempo a hacer las reseñas y ensayos de una de las asignaturas, ¿¡Pero y las otras siete!? Y ¡¡tachán!!... ya estás agobiado.

Salía ayer de clase de latín con una compañera que se está enterando de las declinaciones y los adjetivos más o menos lo mismo que yo, y me decía "no me voy a agobiar, al final todo sale". Y yo pensé, pero no exterioricé: "¡Eso es! ¡Esa es la actitud! ¿...Pero cómo se hace...?". Es cierto que era mexicana y llevan en la sangre lo de no agobiarse más de la cuenta, pero al fín y al cabo tenía razón: al final suelen salir las cosas, y si no salén está claro que el estresarse no te ha ayudado nada.

Te agobias porque piensas en el futuro, no es que no haya que pensar nunca en el mañana, pero realmente muchas veces es inútil; lo que hay que hacer es lo que hay que hacer ahora, lo de mañana es algo que habrá que hacer, pero que no hay que hacer.. Solo puedo leer un libro al mismo tiempo, bueno, pues empecemos por el principio, hay que hacer lo que se puede, si uno ha hecho todo lo que está en su mano no tendrá nada de qué arrepentirse, pero pensar en lo que queda por hacer cuando nada puedes hacer ahora es absurdo. Además: Mt 6, 25-34 (ver aquí)

Dejo también esta reflexión (que vale mucho más que la mía) de mi profesor y maestro Jaime Nubiola: "Tiempo de agobios"

Ya sabeis: take it easy, y a disfrutar el presente.

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