martes, 22 de febrero de 2011

el sufrimiento de una cristiana

Esto es de Vicka, una de las videntes de Medjugore:
(Lo he sacado de otro blog:)

“El sufrimiento no puede ser explicado. El sufrimiento sólo puede ser vivido en nuestro propio corazón. Cuando el Señor nos da un sufrimiento, una cruz, nos está haciendo un regalo muy grande. Frecuentemente nos preguntamos: ¿Cómo puede ser que una enfermedad sea un don? ¡Pero realmente es un don, un gran don! Sólo Dios sabe por qué este don nos es ofrecido, y por qué lo retira luego en un momento determinado. Pero nosotros somos libres de decidir: ¿estoy dispuesto a aceptar este don? Hay diferentes clases de sufrimientos: los que Dios nos da y los que nosotros mismos inventamos. No tienen el mismo valor”.
“Cuando sonríes a pesar del sufrimiento, es porque lo has aceptado y que le perteneces totalmente a Dios. Después de esto, ni siquiera lo percibes, porque experimentas alegría. Como sufres con alegría, desaparece la tensión. Pero esta alegría no proviene del exterior, sino de tu interior, de tu corazón. Yo experimento una alegría tan intensa que me impulsa a trabajar más para la Virgen”.

martes, 15 de febrero de 2011

jueves, 10 de febrero de 2011

¿El camino o el final?

Ayer, con un grupo de amigos, apoyándonos en el camino de Santiago como ejemplo, nos preguntábamos si lo importante es la meta o es el camino. Si lo importante es llegar a Santiago o lo importante es el camino. La conversación de ayer me motiva ahora para escribir.

Nosotros decíamos ayer que en realidad lo importante es el final, pienso que es así. De hecho decimos "camino DE Santiago" y no solo "camino". No podemos hablar de un camino si no llega a ningún lado, todos los camino llevan a un sitio u otro, otra cosa distinta es que sepamos a dónde llevan.

Yo he puesto al título de este blog la palabra "caminante", y es precisamente porque considero que la vida es un camino, es una metáfora (o no tan metáfora) que me gusta mucho. Pero claro, eso no quiere decir que nos debamos quedar sólo en la idea de que la vida es un camino y ya está; la vida es un camino, pero ¿A dónde lleva? ¿Cual es el final? Bueno, supongo que eso dependerá de la ruta que cojamos. Pienso que todos debemos preguntarnos hacia dónde va nuestra vida, qué camino hemos cogido y hacia dónde lleva, si realmente queremos seguir esa ruta o es mejor cambiarla...

También pienso que una vez sepamos más o menos hacia dónde vamos...¡A disfrutar del camino!

martes, 8 de febrero de 2011

Lo cotidiano...

Lo cotidiano, lo cotidiano…vaya, acabo de estar echándole un ojo a algunos blogs que hablan de la importancia de vivir en lo cotidiano. ¡Cuánta razón! Cuántas veces he criticado de algunas personas que tienen una vida rutinaria, sumamente cotidiana, que es todo pura monotonía… Pero claro, si te paras a pensar: al final siempre hay que aceptar algo de cotidianidad en tu vida, no puede estar uno haciendo cada día cosas nuevas.
“Vivir lo cotidiano”… parece una tontería, pero pienso que mucha gente seríamos más feliz si nos parásemos a pensar en esto, en que hay que vivir lo cotidiano, porque al final lo que tenemos es el día a día, nuestra vida cotidiana, y es lo primero que tenemos que aprender a vivir: el día a día; el problema es cuando uno se pierde en su cotidiana vida y acaba siendo como un zombi que no sabe lo que hace, que se mueve por ahí sin más. Sería muy grande aprender a descubrir lo emocionante de cada día…y es cierto, cada día tiene sus cosas emocionantes. No digo que cada día sea una auténtica película de aventuras, pero si le diésemos una oportunidad a la vida nos sorprendería, mirar la calle con otros ojos: buscando nuevas imágenes, pidiéndole a gritos a la calle por la que pasas a diario que te muestre algo nuevo; mirando a cada persona que te cruzas como si nada supieras de ella y dejándote sorprender. El problema no es que la vida sea rutinaria, el problema es que nosotros damos por hecho que lo es.
Es como un tío que de tanto hacer el mismo recorrido todos los días, al final es capaz de hacerlo con los ojos cerrados, y ya no los abre, porque como se sabe el camino… Pero digo yo que es más interesante ir con los ojos abiertos. Y pienso que eso es lo que nos pasa muchas veces, que pensamos que esto de la vida ya nos lo conocemos bastante, pero si te ciegas tú mismo ¿Cómo va a deslumbrarte nada?
El hecho de que las cosas nos sorprendan depende de nosotros más de lo que nos pensamos. Me acurdo que un día, leyendo un libro de arte, me sucedió algo curioso: el autor incitaba al lector a mirar por la ventana fijándose en que las cosas no se parecen tanto a como están en nuestra imaginación. Ese edificio que está justo enfrente, el que se ve cuando subes la persiana todos los días: me paré a fijarme en ese edificio y ¡Madre mía! Era un edificio completamente distinto al que yo pensaba: yo creía que era simplemente de color ladrillo, pero ¿te has fijado en la de colores que puede tener un ladrillo? Los reflejos de la luz en las ventanas no son “un reflejo”, son auténticas manchas blancas en medio del cristal. Parece una tontería, pero es curioso que la realidad sea tan distinta a como me la imaginaba. He visto miles de reflejos y de ladrillos a lo largo de mi corta vida, pero cuando vi éstos os aseguro que me sorprendieron, y no es que los ladrillos y reflejos en los que me fijé esa vez fueran distintos; lo distinto era mi forma de mirarlos, Pero en serio, prueba tú y deja que el mismo edificio aburrido de todos los días te sorprenda, no me cabe duda de que a pocas ganas que le pongas quedarás compensado con creces.
Las cosas no son tan malas y aburridas fuera de nosotros, sino que somos nosotros los que las hacemos malas y aburridas. Siempre hay de todo, y el mal y lo aburrido existe, pero no tanto como creemos, solo hacen falta unos nuevos ojos con los que mirar la vida.
No sé…también es difícil mantener esa mirada de curiosidad y de niño ante la vida, sobre todo cuando ya te has llevado un par de palos y decepciones, pero la pregunta es ¿merece la pena?

jueves, 3 de febrero de 2011

Sin túnica de repuesto

Pongo el evangelio de hoy porque me parece genial...

Marcos 6,7-13:

"Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias, y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos".
Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo."